Por fin, en medio de tantas noticias tristes, se atisba un horizonte de esperanza. Porque, si perseveramos en el camino elegido, en breve, nos veremos liberados del Congreso (antes, de los Diputados). Por lo menos de sus tabarras más consistentes. Es verdad que nos habían enseñado que el tal Congreso, como parte del Parlamento, era una pieza esencial del sistema político democrático, al ser en él donde aposentan sus orondos panderos Sus Señorías. ¡Paparruchas! El Progresismo venturoso que disfrutamos, conLee el resto…