Recorre la prensa el turbador presagio de un proyecto político consistente en convertir a España en una confederación de Estados. A juicio de sus patrocinadores, se lograría así llegar a un territorio alumbrado por las luces del progreso, un lugar donde la España diseñada en la Constitución se convertiría en una vela que, consumida, se arrinconaría en un aposento lóbrego, allí donde los gusanos rumian su rutinaria insignificancia. La conmemoración de su 50º cumpleaños sería la ocasión propicia para asestarleLee el resto…