El deterioro de la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica se advierte en la forma que tienen de cubrirse la cabeza sus titulares. No hay más que observar la evolución histórica para percibir las trazas de la catástrofe. Así, los primeros presidentes, si evocamos a John Adams, a Thomas Jefferson o a James Madison, los veremos con sus cabezas cubiertas por pelucas empolvadas. Eran ya los momentos en que el personal andaba despidiéndose de las pelucas que tanta gloriaLee el resto…