Como es habitual, voces venenosas denuncian constantemente el caos en el que están instalándose los acontecimientos políticos en España. Como observador atento de ellos, me parece que son ganas de tergiversar y de criticar por criticar. Y eso no se lo merecen quienes no viven porque se desviven por nuestro bienestar. Nadie parece darse cuenta de que ese pretendido caos es la alfombra mágica encima de la que viajan los ingredientes más amenos de la convivencia. ¿O es que añoramosLee el resto…