Al enfilar un nuevo año, las familias serias que organizan los estudios de sus hijos con inteligencia y discreción, valoran para ellos salidas profesionales y alternativas, siempre a la vista de la situación de la España actual, en la que tanto hemos avanzado por la avenida sobredorada del Progreso, jalonada de lances y aventuras procesales. Así, por ejemplo, la familia de Sotomayor tiene un hijo que ya apunta algo más que bozo, calza playeras, lleva tatuaje de Mbappé y pasaLee el resto…