Al juego de piezas que se presentan con una cierta unidad, los políglotas españoles ahora lo llaman «kit». Ellos son así, cosmopolitas con muchas horas de vuelo, un punto despectivos con el español porque no acierta a expresar la profundidad de su pensamiento. Obsecuentes ellos, recurren al idioma de Oscar Wilde, más familiar, más cercano, más entrañable. En Europa ocurre lo mismo. Por eso, se ha difundido por sus mandamases como «kit» los elementos que son clave para sobrevivir unosLee el resto…