Estamos acostumbrados a la pervivencia de los ingredientes más lamentables de la realidad, como las guerras, bilis que viene de los romanos y para atrás, un horror que acumula siglos como trienios: agresivos, imperturbables. Menos mal que de vez en cuando podemos anotar novedades. La más reciente y jugosa es la protagonizada por las monjas clarisas de Burgos que han proclamado su apartamiento del Vaticano y su acogimiento a la disciplina de un obispo que es una figura de lasLee el resto…