En mi atolondramiento de jubilado no sé exactamente si España dispone de esas «tierras raras» por las que hoy se pelean los Estados pues aportan riqueza sustancial a quienes las poseen. Tampoco me importa mucho vivir en la ignorancia porque lo que sí sé es que, si existieran y se intentaran explotar en cualquier pueblo de nuestra geografía, al punto surgiría una Coordinadora, una Mesa, una Pancarta y decenas de manifestaciones sectarias que lo impedirían. Sin embargo, se puede afirmarLee el resto…