Los desaguisados causados por unos gobernantes empeñados en meterse en camisas de oncevaras y, por esta vía, quedarse sin camisa o, más precisamente, dejar sin camisa a los ciudadanos es una constante histórica en España. Pero han adquirido en los tiempos presentes, a causa del carácter planetario que tienen las relaciones económicas y financieras, unos perfiles singulares y nuevos. En estos momentos, el déficit presupuestario y lo abultado de la deuda pública han puesto a nuestro Estado literalmente en almoneda.Lee el resto…